Si el Festival Internacional de Venecia se rindió ayer (1 de septiembre) a los pies del cuarto filme de George Clooney 'The ides of March', donde recupera su faceta de compromiso político, hoy ha sido Roman Polanski el ovacionado con su nueva obra 'Carnage' (en España: 'Un dios salvaje'). Pese a que el director no estuvo, su reparto, casi al completo, defendió la película: Kate Winslet, Christoph Waltz y John C.Reilly. Aunque el punto de color lo puso Madonna, que presentaba, fuera de concurso, 'W.E', su segundo trabajo como directora, que ha sufrido duras críticas que han calificado la historia de Wallis Simpson de tonta e insustancial.